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¿Cómo afrontar la ansiedad en el trabajo?

El ser humano pasa una gran parte de su vida en el trabajo, así que no es de extrañar que sea el entorno laboral el causante tanto de alegrías como de problemas. Incluso en el caso de personas que están totalmente satisfechas con su trabajo, no es raro que aparezcan problemas de estrés y ansiedad.

El fenómeno es tan común que, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 30 % de las bajas laborales están relacionadas con estrés y ansiedad. De hecho, el síndrome de burnout o del trabajador quemado ya está reconocido como una enfermedad profesional.

Síntomas de ansiedad relacionados con el trabajo

Los síntomas que genera la ansiedad pueden variar un poco de una persona a otra, pero generalmente son los siguientes:

  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Irritabilidad.
  • Agotamiento emocional y físico.
  • Estrés crónico.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Obsesión con la rutina y el control.

La ansiedad laboral es, en definitiva, un problema de estrés emocional que guarda estrecha relación con el trabajo. Las causas pueden ser muy variadas, desde un exceso de trabajo, a estar en un ambiente laboral tóxico, la falta de recursos o capacidades para poder llevar a cabo las tareas asignadas, el hecho de que el trabajo no sea del agrado del empleado, y hasta no poder encontrar un empleo.

¿Cómo combatir la ansiedad en el trabajo?

Encontrar el origen de la ansiedad

La mejor forma de tratar un problema es encontrar el origen del mismo. El trabajador afectado de ansiedad debe hacer un análisis de sí mismo y de sus circunstancias para saber exactamente cuál es la causa de la ansiedad e intentar solucionarla.

En algunos casos esto puede dar lugar a tener que tomar decisiones tan drásticas como dejar el trabajo. Sin embargo, la salud está por encima de todo.

Aprender a gestionar el tiempo

Muchas veces, los problemas de ansiedad se relacionan con una mala gestión del tiempo de trabajo. Una buena solución puede ser organizar la jornada laboral, afrontando primero las tareas más pesadas y complejas y dejando las más sencillas para última hora.

No hay que olvidarse de hacer pequeños descansos y no extender la jornada más allá del horario previsto. Descansar es fundamental para la mente y el cuerpo, y una de las mejores “medicinas” frente a la ansiedad.

Pedir ayuda

Puede ocurrir que ni la mejor planificación del tiempo de trabajo permita asumir todas las tareas pendientes. Si es así, ha llegado el momento de pedir ayuda.

Si es una sobrecarga de trabajo puntual se puede pedir la colaboración de otros compañeros que, en ese momento, tengan menos tareas pendientes. Pero, si es algo habitual, habría que plantearse hablar con el jefe sobre el volumen de trabajo asignado.

Hacer ejercicio

El ejercicio es un gran aliado para la salud. Al practicarlo se liberan endorfinas que ayudan a luchar de forma natural contra la ansiedad y el estrés. Mientras se está concentrado en la práctica deportiva, el cerebro no tiene tiempo de ponerse a pensar en las preocupaciones del trabajo.

Practicar un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día ayuda a mantener el corazón sano, quemar calorías y dejar atrás las energías negativas. Además, provoca un cansancio en el cuerpo que permite después un mejor descanso.

No dejarse llevar por el bloqueo

Un exceso de ansiedad puede hacer que el empleado sencillamente sea incapaz de afrontar una tarea. Ante una situación de este tipo lo mejor es no dejarse llevar por el bloqueo. En muchos casos es mejor dejar esa tarea sin terminar y centrarse en otra cosa, o sencillamente parar unos minutos y tomar un café o dar un breve paseo.

Una vez que el episodio grave de ansiedad ha pasado y la mente vuelve a trabajar con normalidad, afrontar la tarea se vuelve mucho más sencillo.

Buscar ayuda especializada

Hablar de los problemas, aprender a manejar la respiración, establecer prioridades, etc., son mecanismos que también ayudan a luchar contra la ansiedad en el trabajo. Pero pueden no ser suficientes.

En caso de que los síntomas empiecen a ser graves o persistentes, si ninguna técnica “casera” funciona, es hora de ponerse en manos de un especialista. La ansiedad limita a las personas en su ámbito particular y también en su ámbito laboral, así que no es algo que haya que pasar por alto.

Hoy en día hay muchos especialistas en psicología que pueden ayudar a tratar esta afección y dar al paciente técnicas para que afrontar la jornada de trabajo deje de ser un infierno y se convierta en algo agradable.

En los casos más graves incluso se puede acudir al médico para empezar un tratamiento farmacológico, que es bueno combinar con ayuda de un terapeuta. No pasa nada si hay que pasar un tiempo de baja. Al final, lo importante es recuperarse y poder volver al trabajo con energías renovadas y un buen estado de ánimo.

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